HACE UN TIEMPO ATRAS

Hace un tiempo atrás cuando era Director De Educación Cristiana en una institución en mi país, siempre tenia la manía de evaluar desfavorablemente mi desempeño al dar mis clases.
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Mis estudiantes decían que disfrutaban muchísimo con mis enseñanzas, y las visitas que asistían los domingos, siempre me daban testimonio de cómo clarificaban dudas, y aprendían verdades que antes no entendían. A pesar de esto, yo no dejaba de ser implacable conmigo mismo en mis evaluaciones interiores.
Un domingo entro a mi salón un matrimonio, estos se sentaron en la primera fila frente a mi. Al mirar detenidamente al hombre para mi sorpresa y nerviosismo, identifique nada menos que,al autor del libro de texto que estaba utilizando en mi clase!!
No tengo que decirles el mar de nervios que corrió por mi cuerpo, este hombre es respetado por su conocimiento, sabiduría y los estudios, maestrías y doctorados en su currículo.
La clase de esa mañana trataba sobre el cuidado del pastor con sus ovejas. En mi país no hay pastores ni un oficio para hacer la debida comparación, así que luego de preguntar con que podíamos comparar a un pastor, y al nadie encontrar respuestas dije; No tenemos con que comparar a un pastor en nuestro diario vivir, así que solo puedo comparar este cuidado, con el que Dios nos da en nuestra vida.
El profesor levanto su mano para pedir la palabra y dijo; Precisamente al escribir esta lección pensé en la dificultad de poder comparar el oficio de pastor en nuestra tierra, pero hoy tú has hecho la comparación más hermosa que nadie puede hacer.
Luego de este comentario la clase fluyo de una manera especial. Al terminar la clase y darle la oportunidad al profesor de saludar a la clase, dijo estas palabras; Hoy salimos de nuestra casa para escuchar palabra que llenara y alimentara nuestra alma, en esta clase lo hemos recibido con creces.
Nunca mas dude de mis habilidades para transmitir la palabra enseňada a mis alumnos, nunca mas dude de que lo que estaba haciendo llenaba a los que entraban a mi salón.
Dios uso la vivencia, para hablarme fuerte y claro; “No dudes mas, sigue adelante, esfuérzate y se valiente, yo estoy contigo.”